La polinosa, los mampodres en León

Polinosa. 2159 metros. Mampodres – Maraña – León.
23 de Junio de 2018. 8h de la mañana en la Feria de Muestras de Valladolid. 28 Ojanc@s salimos cargados de ilusión camino de nuestras queridas montañas. En esta ocasión en varios coches en los que las conversaciones, preguntas, cotilleos y alguna que otra cabezadita eran la tónica.
Primera parada en Riaño para coger fuerzas con los “cafeses” y la rica tortilla, aunque alguna caña también se vio. Continuamos tras la breve parada viaje para llegar a nuestro destino automovilístico y empezar el montañero en el Albergue de Maraña.
Tras preparar las mochilas comenzamos al ruta entorno a las 11 horas de la mañana remontando un arroyo en el que fuimos remojándonos para soportar mejor el calor hasta cerca de la “collada Jermosa” donde el “presi” siempre astuto se dio cuenta que no nos conocíamos entre todos y aprovechando la sombra del único árbol del lugar realizamos un juego de presentación , el cual Ramón solicitó que fuera en inglés… Silvia, Rocio, David, Maria, Ricky, Teo, Roberto… cuanto nombre y pese a estar mil de atento no me he aprendido casi ninguno! Bueno, tranquilidad que tenemos todo el día para conocernos.
Unos más rápidos, otros más tranquilos entre pastos, vacas y charleta fuimos sudando a la vez que cogimos altura para llegar al “Collaldo Valverde” a 1828 metros para realizar un primer “repostaje” que a Jose le dejo con un dolor de tripa del que supo remontarse como un campeón. Y ya tocaban las últimas rampas entre piedras hasta la cima. Subimos ayudándonos unos a otros como debe ser, eso si en modo “ejército de Pancho VIlla” , cada uno por donde mejor lo veía debido a la ausencia de un camino claro. Disfrutando de las nuevas vistas que nos había dejado el pasar el collado, y Maria aprendiendo como una titana a no sentir el “mal de altura” en su primera experiencia montañera (esta chica tiene madera)
Por fin altos! Y esa dulce sensación de tener el mundo a nuestros pies. Los majestuosos Picos de Europa nevados nos deleitaba la vista con el permiso de el colosal Espigüete. Compartiendo sensaciones y viandas (como estaba de rica la empanada de Carmen!) mientras David no dejaba de ser…David. Y ese perro que nos acompañaba a ver si pillaba bocado del lomo del “Zorro”… y esa bota de vino fresco forrada con … el mismo pelo que el perro? mismo color, misma textura…
Foto de grupo y dejamos a la cumbre descansar de nuestro sonido Ojanco de risas y charleta para continuar por la arista, esta vez más juntitos para que al bajar de la cresta cimera en dirección al collado del Cervunal evitar riesgos por la caída de las piedras sueltas. En este collado los más gallitos del grupo le pegaron un ataque a La Cruz del Mampodre (2192 mts) trepando por su cresta, mientras el resto del grupo descendía por las praderías a buscar el Arroyo de Valverde que también nos ayudaría a refrescarnos a base de mojar nuestras cabezas, buffs, gorras… Bendita agua que vida nos das!
LLegamos cargados de ilusión, sudor, tierra, barro y sobre todo de una bonita experiencia montañera a las últimas praderas de altas hierbas en la zona de Las LLamas ya muy próxima a nuestro destino y a poder tomar ese deseado refrigerio tan merecido después de una jornada tan calurosa. Allí mientras unos se refrigeraban con la manguera otros invadían la terraza y gastaban las últimas energías (y euros) y saboreaban la bonita sensación que tenemos al bajar de las montañas.
Tocaba la hora de regreso de “cada mochuelo a su olivo” para que tras un gran día la noche más mágica del año, la de San Juan, lo fuera más al sentirnos llenos.
A las letras: Manolo
A los Mapas: David (Zorro)

A las fotos: Unos pocos Ojancos