Salida y Carrera de la Granja: Prosa y Verso

Un Paseo entre Pinares

La nueva temporada ojanca no podía haber empezado con mejor pie. El día fue espléndido tanto en lo referente a la meteorología como a la actividad. Quien más quien menos nos acercamos a la Feria de Muestras no sabiendo si habríamos acertado con el número de capas que cubrían nuestros cuerpos para hacer frente al frio que los telediarios venían pronosticando. De camino en el bus recogeríamos al Comando Pililla y que los participantes en la carrera del domingo se unirían a nosotros en La Granja. Y así fue. En La Granja estaban esperando los corredores y tres de nuestros mejores amigos (un labrador y dos beagles).

El día era espléndido, un sol de primavera, un cielo de un azul y una capa de nieve cubriendo el suelo y las ramas de los que incrementaba su grosor a medida de ascendíamos por la ladera. Primero una capa de 2 ó 3 centimetros para ir, según subíamos, aumentando su grosor hasta los 20 ó 30 en algunos lugares. Ni que decir tiene que los niños y “los más niños” se lo pasaron pipa tirándose bolas de nieve. Algún participante de este juego incluso dejó parte de su plumas en una zarza. Otros dieron con sus traseros en la nieve. Menos mal que caían sobre mullido.

Nuestros tres amigos se lo estaban pasando en grande hasta que uno de ellos decidió desaparecer. Kiki de pronto echó en falta a uno de sus beagles. Parada del grupo. Silbidos. Gritos de Baloo! Pero Baloo no responde. Dueño y dos compañeros más deshacen el camino en busca del perro al que encuentran al cabo de un rato. El grupo sigue su ruta hasta la primera parada obligatoria: la Cascada de la Chorranca. Un rincón digno de ilustrar una página de un calendario del mes de diciembre. Después de las fotos y vídeos del lugar seguimos avanzando hasta el refugio al pie de Peñalara, a unos 1.900m de altitud.Allí paramos para dar cuenta de los bocatas, estrenar la bota de Teo y sentir el frío de la sierra. Cuando ya casi habíamos terminado de comer, el sol se ocultó, así que emprendimos rápidamente el descenso. Hubo otra parada obligatoria en el descenso: la Fuente del Choche…., perdón, Chotete, un hilo de agua que salía de debajo de unos enormes bloques de granito que se parecían a una escultura de Chillida. Allí se fugó el otro beagle, Mía. Esta vez corriendo ladera arriba, pero la obediencia a su amo no es una de las mejores cualidades de Mía.

No hubo más incidencias hasta regresar a La Granja. Tomamos unas birras y despedida de los que corrían al dia siguiente. La frase que más se escuchó entonces fue: “nos vemos en Vegarada” entre afirmación y pregunta. Y yo respondo: AMEN.

GRACIAS OJANCOS

A las letras: Ramón

A las fotos: Todos

A los mapas: Zorro

De la Chorranca al Chotete (Oda de Invierno)

David Pisapraos

Esta aventura comienza

un frío día de enero,

entre bosques y cascadas

congeladas por el hielo.

Tres perros y ningún dueño

mil ojancos sin igual,

y qué decir de la nieve,

tan solo testimonial.

De la Chorranca al Chotete

entre bolas y cascadas,

esto parece una peli

de… princesas y de hadas.

Y el domingo la carrera

mucho freaky y un jardín,

ganó Alma, perdió el frío

y algún runner de postín.

Cuidadín con los que vienen

por detrás sin avisar,

el que más corre es el Presi

que a todos va a desbancar.

Y así termina esta historia

de un gran finde a recordar,

los ojancos son muy grandes,

pero más grande es…

A las letras:David de “Góngora” y Fernández